sábado, 24 de noviembre de 2012

Juguetes caseros para niños


Los juguetes fabricados en casa son una buena opción para la economía familiar en tiempo de crisis, a la vez que permiten concienciar a los niños sobre lanecesidad de reutilizar los materiales. Además, con su elaboración, los pequeños pueden desarrollar distintas habilidades y destrezas. A continuación se muestran cinco propuestas para construir juguetes caseros muy didácticos y entretenidos de forma sencilla.
Tan solo hace falta un poco de maña e imaginación para fabricar los propios juguetes en casa. Confeccionar estos juegos caseros, además de tener un coste mínimo, representa una estupenda oportunidad para pasar un rato divertido en compañía de los pequeños. También sirve para fomentar en ellos el desarrollo de habilidades y destrezas, como el respeto por el medio ambiente (si se reutilizan materiales), el esfuerzo y el trabajo en equipo.

1. El baúl de los secretos

Materiales: una caja de cartón con tapa o, en su defecto, una bolsa de plástico opaca. Distintos elementos que se pueden encontrar en casa.
El juego comienza por meter dentro de una caja distintos objetos inocuos para los más pequeños, sin dejar que los vean. La dinámica del juego consiste en tapar con un pañuelo los ojos de uno de los niños y dejarle meter la mano dentro de la caja para alcanzar uno de los objetos. Una vez que lo saca, con los ojos aún tapados, debe adivinar qué es. Los demás niños pueden ayudar proporcionando pequeñas pistas.
Esta actividad permite desarrollar el sentido del tacto en los pequeños y, además, es un estupendo entrenamiento para practicar la expresión oral y el lenguaje descriptivo.

2. La casita de muñecas

Materiales: dos cajas de cartón grandes, tijeras (o cúter), rotuladores o lápices de colores, recortes de revista y pegamento.
Para fabricar una casa de muñecas con cartón, el primer paso es cortar el lateral de una de las cajas para facilitar el acceso y visibilidad del interior. A continuación, se cortan distintos trozos de cartón de la otra caja, para crear las paredes de las diferentes estancias de la casa, y se insertan unas con otras por medio de troqueles. Después, se realizan distintos cortes con una tijera (o el cúter) para crear puertas y ventanas. En último lugar, se decoran con los lápices o rotuladores, tanto en el exterior como en el interior.

3. El sonajero especial

Materiales: una botella de plástico pequeña, legumbres, pasta y pinturas de colores.
Fabricar un sonajero casero para los más pequeños de la casa es fácil y económico. Tan solo es preciso contar con una pequeña botella de plástico con tapadera de rosca, que se debe lavar y secar bien después de retirar sus etiquetas. El siguiente paso es preparar el relleno, que puede hacerse con distintas legumbres (garbanzos o lentejas) o pastas (macarrones, espirales, entre otras). Se les puede dar color con témperas o rotuladores.
No hay que rellenar mucho la botella para que el niño pueda manipularla sin dificultad y hay que cerciorarse, siempre, de que el pequeño no es capaz de abrirla. En todo caso, se puede asegurar el tapón con un poco de pegamento de contacto, aplicado en el interior, antes de cerrarla.

4. Cartas de memoria

Materiales: una cartulina o trozo de cartón grande y rotuladores o lápices de colores.
Las cartas de memoria ayudan a los más pequeños a ejercitar su mente y la capacidad de retención visual. Para fabricar unas cartas de memoria es necesario una cartulina o un trozo de cartón -según la edad del pequeño y su capacidad para manipular objetos, más finos o gruesos-, que se corta en 20 pequeños cuadrados (de entre cinco y diez centímetros), todos iguales.
A continuación, se realiza un dibujo en una de las caras de la "carta" y se repite el mismo en otra de ellas, de modo que cada carta tenga una pareja. Una fórmula es hacer la serie de números del uno al diez o diferentes formas geométricas; también caras o dibujos de animales (aquí la imaginación y las habilidades de cada uno son los únicos límites). El juego consiste en colocar todas las cartas boca abajo en una superficie lisa y levantarlas, una a una, para formar las parejas.

5. Bolos de arena

Materiales: diez botellas pequeñas de plástico (de agua o refresco), pinturas, arena y una pelota pequeña.
Jugar a los bolos en cualquier momento y en cualquier lugar es posible con este sencillo juego casero, que, además, podrá llevar el niño a donde desee. Tan solo es necesario llenar de arena hasta la mitad diez botellas pequeñas de plástico y pintarlas de colores, según los gustos del pequeño.
Para jugar, basta con colocar las botellas en la posición correcta (cuatro al fondo, una línea de tres a continuación, otra de dos y, por último, una al frente) y lanzar la pelota rodando a una distancia de un metro. Se trata de ver quién consigue derribar más bolos a la vez.

Fuente: Consumer


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